Aventurillas entre putillas

Hola hola caracola!!! Como hace mucho que no me paso por aquí a dejar alguna chorradilla escrita…pueeees ya que estoy, vuelvo con una anécdota potente y graciosa como lo es en sí mi vida.

Por fin llega el ultimo día en el gimnasio de Marienbachzentrum. Esa noche se lió pardísima! Es que se untan alemanes con españoles y es fiesta asegurada y si le sumas un mogollón de nacionalidades más pues ya ves! Parte hard! La noche es joven! Pero no para mí, al día siguiente me tenía que dar una pasada de limpiar incunable y tenía que estar descansada.
Bueno yo también me sé divertir por ahí. Dadme un montacargas y un montón de tubitos de neón que con eso ya me desmeleno. Colorful Mina me llamaron Shiny giro decían mientras yo patinaba de una punta a otra del gimnasio con mi montacargas. Claro, ser tan molona agota mucho y una se va a acostar muy pronto. En estas que me acuesto mientras que la fiesta sigue fuera y los chupitos corren como si no hubiera mañana. Convirtieron lo que quedaba de mi lúgubre y vacío cuarto en los lavabos de una discoteca. Entraba todo dios al baño y haciendo demasiado ruido (alguno que otro hacia ruido a propósito ). Como era de esperar, mi humor no era de los mejores. Me atrinchera como pude atascando las puertas con algo que encontré por ahí pero aun aparecían los compañeros molestos por las escaleras de arriba! A regañadientes me quedé durmiendo mientras soñaba que llenaba la escalera de obstáculos para que a los pies de estas se amontonaran compañeros con diversas heridas en la cabeza o medio muertos.
Dormí como un bebé pero a las seis de la mañana veo a la campleader bajar a hurtadillas por las escaleras, meterse en MI baño, hacer ruido que eso parecía la mascletá, cogió algo y se fue. La vi con mis ojillos pseudo asiáticos que la genética me ha dado y me levanté con ganas de follasca. Como no…
Era el último día y por arte de magia mi inglés se había despertado al mismo tiempo que yo. Sin desayunar ni nah me dispuse a enjuiciar a la dichosa campleader por hurto. La cosa empezaba bien. Lo segundo que Minazilla iba a hacer sería acojonar al francés y al checo por haberme inundado mis botas de montaña. Por suerte para ellos estaban secas sino se las iban a tragar con cordoneras y todo. Tenía unas ganas horribles de irme de allí por eso me fui a las 8 de camino a la estación de Schweinfurt para coger un tren hacia Frankfurt. Allí en la ciudad capital me esperaban 5 días de puro relax en hostel, iba a ver a mis amigos y lo mejor…iba a estar a mi bola!!! Ah y no tenia que aguantarle las caras a mis ex compañeros! Wow eso prometía demasiado como para no desesperarse!

Cuando llego a la estación de Frankfurt todo me es infinitamente familiar…estaba donde 3 semanas antes me había perdido pensando que era el aeropuerto. Bueno, el lado positivo es que ahora me conocía todo el recinto de pe a pa. Como era tempranito decidí darme un homenaje a la alemana en Le Petit France: una pastelería parisina que hace sus dulces con un toque alemán. Un pastelito de compota de manzana y canela fue mi primera víctima. Esa delicatessen me hizo acariciar el cielo! Aún relamiendome los restos de compota de mis bigotitos salí de la estación para dejar que me deslumbrara el sol de la ciudad teutona.
Lo que me deslumbró fue el lado oscuro de la estación, nada mas salir contemplo a toda la comunidad droggie arremolinada en las paredes exteriores de la estación. Por lo menos eran inofensivos…

Justamente después me las apaño para conseguir un mapa de la ciudad para ver donde estaba mi hostel y ya de paso hacía algo de turismo. La primera calle, la de enfrente “KaiserStrasse” me aparece señalada en el mapa como “Pederastian zone”. Por un breve instante la vida me permitió pensar que podría pasarme algo, que tuviera cuidado…luego al rato caigo en la cuenta de que ya era mayor de edad, entonces reí malévola para dentro! YA NO SOY UNA NIÑA MUAHAHAHAHAHAH! Estaba camino de mi hospedaje con mis maletonas gigantescas andando a trompicones y medio perdida por callejuelas llenas de clubes, chicas de compañía y los chicos que las acompañaban pero aun con todo eso me parecía hermoso.

Mi MP3 estaba sin batería nada ni un ápice ni un gramito de energía..así llevaba ya 3 días sin escuchar música por lo que me emocioné de más cuando pasé delante de un club donde sonaba Dona Summer. Me puse a cantar y a bailar, total nadie me conocía y no iba a volver así que livin’ la vida loca! Ni pensé en que me estaban mirando..hasta que un tío me dijo que bailara dentro del pub.  O_O Ahí fue donde empecé como putilla…

CONTINUARÁ

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