La debacle de Kindle y otras formas de pasarse a BQ

Alguno o alguna se preguntará ¿Y esta niña que tarda un montón en actualizar el blog? Sí, es cierto, he tardado mucho por una única, sencilla y más que decepcionante razón… Mi Kindle.

Después de que muriera sin previo aviso una semana después de que expirara su garantía, mi corazón de lectora se rompió en tantos trozos como teclas (inútiles) tenía mi difunto Kindle 3 Keyboard. ¿Desolador, verdad?

En uno de mis post cuento, más bien grito a los cuatro vientos, lo exasperante y deprimente que es tener entre tus manos, ávidas de conocimiento y cultura, un más que carísimo E-reader que ha sido ni más ni menos que concebido para morir a los dos años. Creo que no hay mayor expresión del consumismo y de la dejadez. ¿Para qué reparar algo que está prácticamente nuevo y muy bien cuidado? Mejor cómprate otro, así tienes un nuevo libro electrónico y además un pisapapeles rectangular con teclitas… Meh

Un (el que yo consideraba como maravilloso) día, mi desahuciado Kindle, antes mis “lo más abiertos posible” ojillos, empezó a responder. Él solito se puso a actualizarse y a funcionar como si nada hubiera pasado. Habían pasado muchos meses, como ya he dicho lo consideraba un pisapapeles caro con teclas, no tenía ningún tipo de esperanza depositada en él. Me sorprendió y me emocioné, quizás demasiado…

Muchos de vosotros me dijisteis en los comentarios que estabais en mi misma situación. Me preguntasteis qué había pasado, si lo conseguí revivir o si se podía solucionar lo de la obsolescencia. Bueno, siento mucho deciros que no, es irremediable, se puede retrasar pero su muerte es inevitable… Aún así, si alguno de vosotros quiere seguir intentando resucitarlo o tiene problemas con su Kindle (o con otro aparato, no se me escapa una) aquí estoy para ayudar a quien haga falta!

Ni por asomo me iba a imaginar que la nueva vida de mi Kindle resucitado iba a durar lo justo y menos como para dejarme que me rerereleyera ‘Hamlet’ durante mis vacaciones en Dinamarca. Ya hablaré de eso en otro post… Ahora es el momento de quejarse y refunfuñar de lo lindo, pero tranquilos, este post tiene final agridulcemente feliz.

La obsolescencia programada del que había sido mi bien más preciado lo había devuelto a la era de las cavernas donde lo que no se arregla a golpes, se arregla con más golpes. ¿Por qué digo esto? Estaba terminando de leerme uno de los cuentos de Edgar Allan Poe cuando se volvió a rayar, se quedó congelado y le dio, obviamente, por no funcionar…

Bueno, solo voy a decir que … le di de hostias al librito de las narices. Estaba yo tan a gusto… ¡Una no puede salir así como así del oscuro mundo de Poe, y menos por culpa de un libro electrónico condenado al fracaso!

Como volví a depositar mis esperanzas en él…le he dado tiempo. Para que se replantee volver, que los dos estábamos muy bien juntos, que habíamos pasado tantos ratos juntos, fuimos tan felices… Me encantaba cuidarlo y él… Bueno, él era un especialista en el entretenimiento. Eso me atraía tanto de él… Tenía mucha memoria, era muy de anotarlo todo y compartir en redes sociales qué libros había terminado de leer, estaba siempre o casi siempre conectado. Le regalé una funda violeta para que no pasara frío mientras íbamos los dos por la calle, de la mano… Él y yo éramos como uno solo, nos sumíamos en nuestro propio universo de aventuras mientras íbamos en el metro o en el bus. Pero todo cambió… Él decidió dejarme. Yo sin enterarme había dado pie a una relación que tenía sus días contados, confié en él…y así me lo pagó: yéndose para siempre…

Fue traumático como quien dice, al principio todo era negación y una sucesión sucesiva de sucesivos mensajes que rezaban “Vuelve! Vuelve por lo que más quieras!” y con todas mis ganas pensé que iba a volver pero no lo hizo, se fue sin mirar atrás, sin un adiós. Poco a poco me fui desencantando y perdiendo todo el cariño que le había profesado. Pero claro… me quedó un gran graan GRAAAAN vacío en mi entintado corazón.

Vagaba por el mundo, desolada, con un Kindle obsoleto y unos dineros en el bolsillo… Mi descontento hacia este tipo de aparatejos era irreversible o eso pensaba yo… Estuve cavilando sin parar sobre qué hacer con el dinero que me dieron por Reyes porque no quería gastármelo a la primera en una tontería absurda que se me ocurriera en cualquier momento ni tampoco quería ir gastándomelo en pequeños caprichitos por lo que me hallaba barajando opciones como irme a un concierto que hubiera por aquellas fechas o seguir ahorrando un poco más para poder irme a un festival de música más contundente e importante…

Y en eso pensaba, en música… ¿Quién me iba a decir que yo… YOOOO me iba a enamorar a primera vista? (Otra vez…) Y encima de la forma más absurda: matando el tiempo en un Media Markt.

Estaba claro que me aburría como una ostra en la sección de aspiradoras, que la sección de batidoras tampoco tenía mucha chicha, el pasillo de las cámaras era un muermazo y las televisiones tenían tantos K que se me estaban cuarteando las retinas… Mi subconsciente y mis patas me llevaron hacia el rinconcito recóndito de los E-readers justo después de desistir en mi búsqueda de una funda de Mr Wonderful para mi móvil nuevo, el BQ Aquaris M5.5

Frustrada y al borde de un ataque de soberano aburrimiento me di la vuelta! Qué raro, yo dando medias vueltas… Y me di de bruces con un lector de libros…no, qué digo un lector, ese era (¡y es!) EEEEEL LECTOR!! El definitivo! Esculpido por los mismísimos dioses! Una obra maestra de la tecnología! Era…mío!!!!

No podía irme de allí dejando ahí abandonado, mirándome con ojitos llorosos en su pedestal de metacrilato al mejor aparato para leer que ha pisado la tierra. Era imposible no quedarse prendada de semejante genialidad hecha e-book… y, por supuesto, tenía que ser mío. Menos mal que seguía llevando los dineros encima si no me iba a tener que ir a casa de la peor forma posible: con los dientes largos y las manos vacías.

Miré a sus hermanos tan bien trajeados en una caja perfecta, plastificada sin una mísera arruguita, blanca inmaculada que en la parte delantera ponía: CER VAN TES

Ehm… ¿Cervantes? ¿De qué me suena a mí ese nombre? Ah sí, ya me acuerdo…

Inspirador y llamativo. El libro se llama Cervantes. Es un libro con nombre de genio de la literatura. No tengo absolutamente nada que objetar.

Como si el pobre, ahí… débil y vulnerable en su vitrina de plástico fuera un juguete y yo una niña, me puse a juguetear con él, quería conocer todos los entresijos de lo que tenía entre mis zarpas las cuales, ambiciosas, engarrotaba cada vez más alrededor del aparato ansiosamente. Para que os hagáis una idea, esa escena era más parecida a la de Gollum y el anillo único. Estaba claro, era MI TESOOOOOROOOOO!!

Voy a dejar de hablar de mí y voy a hablar de … El nuevo Cervantes… 8GB para atestarlos de libros y más libros, WiFi y Navegador Web porque nunca se sabe cuándo lo vas a necesitar, retroiluminado y con tinta inteligente! Todo un portento de los libros E-books!

Sip! Me enamoré! A ver quién era el listo de dejar correr semejante oportunidad y… me daba penita dejarlo ahí solito. Seguro que en el Media Markt de noche hace frío y no hay nada mejor que el calor que dan las manos…

Y ahí no se queda la cosa… El BQ Cervantes es la panacea de los E-readers. Lee diferentes formatos como .epub, .PDF, .fb2, .mobi, txt… Se adapta completamente a la lectura ya que posee tipografías diferentes (por si estás harto/a de la Times New Roman) y tamaños para hacer más amena la lectura y lo que es más que destacable: al tener unas tipografías de gran tamaño les facilita la lectura a personas con dificultades a la hora de leer otro tipo de letras más pequeñas.

Lo mejor es que si tienes que salir corriendo de casa y te olvidas el e-book puedes retomar tu lectura desde tu Smartphone o Tablet gracias a…. (redoble de tambores, por favor) NUBICO!!! Es tu biblioteca al completo multiplataforma. Todo lo que edites en un libro (Notas, las líneas subrayadas…) TODO estará sincronizado, no se quedará encerrado perpetuamente en un solo dispositivo y para pasarlo de uno a otro no tendrás que hacerlo manualmente.

Yo sinceramente estoy ENCANTADA con todo, con el aspecto de fuera, con el de dentro, con su elegante simpleza minimalista e intuitiva y con eso de que sea…completamente personalizable (Sí, lo tienen con versión para desarrolladores lo que lo hace mucho más interesante) y un precio alentador que acaricia los 130 euros (un precio muy muy competitivo con una relación calidad-precio apabullante que me ha dejado boquiabierta. Me parece barato para el equipamiento que posee este pequeño gigante). Además si sois como yo que voy con la lengua a cuestas y los idiomas son vuestro punto fuerte también está dotado de unos magníficos diccionarios 😀

No os quejaréis! Es español! Y muy bien dotado jajaja

Dios, reboso felicidad…

Ah, algo que tampoco pasa desapercibido es el MARAVILLOSO ESPECTACULAR Y SÚPER EFICIENTE Servicio Técnico de BQ!

(No como oooootroooosss, desarrapados de Kindle ¬.¬ )

Y si no me creéis, solo tenéis que probarlo 😉

 

Muchas gracias y Feliz Año (perdón por la tardanza) 2016! A mí me han hecho el mejor regalo de todos: recobrar el hábito de la lectura y que siempre SIEMPRE sea un placer devorar libros.

 

“Ya me dejó una vez, y le esperé pero dos, no. Ahora me he buscado uno más guapo, más listo, más potente y estoy segura de que me va a rendir mejor!”

Autodefimío

Cómo empezar…Uhm…Ah, sí! Hola a mí misma como única lectora. Ajá y me hablo a mí misma en tercera persona porque muy cuerda no estoy. Ya que es mi diario on-line pues aprovecho este post para darme un homenaje. Antes de empezar que conste que va a ser una apología al egocentrismo más puro, lo que viene siendo un post de mí, sobre mí, escrito por mí y para mí (como solo lo voy a leer yo y porque no me queda más remedio que leerlo ya que mis ojos siguen pegados a mi cara y…medianamente abiertos)

Empiezo por lo más basicucho: El género. Género indefinido. En mi DNI pone que soy una mujer pero no sé en qué puñetas se basan. Creo que por esta incógnita que me persigue desde que el mundo es mundo mis gustos se han visto clasificados dependiendo de si soy un tío o una tía. Todavía no lo sé y veo difícil despejar dicha incógnita.

Ahora que lo pienso esto de los gustos es como una carpeta y sus subcarpetas … lo dicho, un caos. También hay partes de mí que tengo como “no clasificadas” y otras tantas que ni yo misma entiendo. Vuelvo al dilema del principio que no sé por dónde empezar. Bueno…cuando alguien me conoce o yo conozco a alguien lo primero con lo que se topa es con.. no sé… cómo decirlo sin herirme a mí misma los sentimientos… Con una niña impertinente. Viva la sinceridad. Si alguien por accidente está leyendo esto…que se marche. Fuss fuss ¬.¬ Qué haces cotilleando mi diario?!

Para todo aquel internauta extraviado que por azares del destino ha acabado aquí que sepa que si lee esto y luego ve a algo parecido a una chica con dos barras de pan en la cabeza a modo de orejas de conejo es que se ha encontrado conmigo y le ruego que huya lejos antes de conocerme demasiado.

Por algo por lo que no creo que me vayan a reconocer nunca es por mi estilo a la hora de vestir. Paso de ponerme una sudadera enorme con estampado de videojuegos a ponerme vestiditos con sus taconcillos…y eso no hay moda que lo sustente. En pocas palabras…por las mañanas me peleo con mi armario y lo que llevo puesto es resultado de esa pelea. A veces gano, a veces pierdo…y alguna vez que otra he olvidado quitarme el pijama. Lo segundo por lo que no creo que me vayan a reconocer es por ser precisamente inteligente. Yo misma he notado cómo los años han acabado haciendo estragos en mí y cada día estoy más tonta. Igual que el “Antes todo esto era campo” mi mente es un “Antes no sufría semejante retraso mental”. Digamos que la pubertad me ha dejado ridículamente mediocre.

Por algo por lo que sí (y menos mal..) alguien me recordará (que lo dudo…somos seres inferiores condenados al olvido) es por mi espontaneidad. Esa misma es la que me hace cometer las mayores tontás que se han visto y se verán jamás. No se le puede llamar inteligente a alguien que dirige el tráfico con un cuchillo de goma y vestida como el tío de Scream, no, o sea, NO. Partiendo de ese punto, todo lo demás forma parte de un agujero negro de gilipollez que absorbe todo lo medianamente decente.

Aún así otra cosa que creo que es muy mía, mi criterio, no se ve afectada. De igual forma que soy muy crítica conmigo misma tampoco me corto en serlo de puertas para afuera. Lo malo es que mis juicios son mayoritariamente negativos. Será que el mundo está lleno de mierda ..qué sé yo. No sé, a priori creo que es lo más “importante” (ya me digo yo a mí misma que qué clase de importancia tiene una “persona” entre…¿siete mil millones?) de esta autodefinición sobre mí (no..el título no es una falta ortográfica ni de expresión).

¿Por qué acabo como el perro y el gato con casi todo el mundo? pues eso obedece al simple hecho de que o bien no son buenas personas y por lo tanto todo lo que les conforma me provoca animadversión o también porque para conocerme a mí hay que echarle huevos, tiempo y ganas. Todas esas personas (si es que se les puede llamar así..) que ya desde el minuto uno me tienen entre ceja y ceja y no hay ni un solo movimiento mío que no sea criticado por ellos…por antonomasia me caen mal pero mal para toda la vida. Es más, creo que hasta sus descendientes me caerían mal.

A ver, sería una tonta si me cayera bien alguien que no me soporta, vamos…creo. Como me gusta hablar, en lugar de decir qué es lo que me gusta o agrada de forma directa prefiero deleitarme diciendo qué es lo que no aguanto.

LO QUE ODIO:

-Las víboras parlanchinas: generalmente son tías pero ¿por qué no un tío? no me gustan esas personas que van de una a otra contando determinadas cosas fuera de contexto para poner a unos contra otros con el fin único de divertirse.

-Los colonizadores: llamo así a la gente al más puro estilo de Colón. Llegan para dar por culo, te invaden el espacio vital, se meten donde no les llaman y me ponen enferma.

– Los Isabel Pantoja: Esas personas que tienen como estilo de vida lo de “Los focos hacia mi persona”, los que cuya bandera es un YO gigantesco con una foto de su cara…esos que interrumpen cualquier conversación con una anécdota poco interesante a la par que estúpida que no tiene que ver con lo que se estaba hablando. Es superior a mis fuerzas hablar o estar cerca de una persona cuya única meta en esta vida es sentirse superior al resto y más por cosas tan superfluas como el dinero etc etc

-Los titiriteros yonkis: Esos humano-dependientes tocapelotas. Tocapelotas a mí, para el resto tienen disfraces diferentes. Bajo su pérfida forma de ficticia delicadeza y fragilidad atan a sus víctimas que luego pasarán a ser sus marionetas. Chantaje emocional es su lema y son especialistas es lagrimitas de cocodrilo.

-Los chupasangres: Tras 20 años de investigación he llegado a la conclusión de que son sanguijuelas. Estos bichos a los que me refiero no aportan nada, se nutren de las personas de su alrededor y cuando ya no sirven pues se caen del cuello de sus víctimas.

-Los falsos afligidos: Estos despojos de la sociedad que poco tienen de desechos. Esas personas que conocen perfectamente sus límites y sus capacidades pero prefieren decir que no saben hacer nada con tal de recibir apoyo y arropo del grupo en el que se encuentren. Hago un inciso. Puede parecer que yo sea una falsa afligida pero no, lo que digo sobre mí es lo que veo ni más ni menos, ni busco que me alienten ni me animen ni mucho menos quiero que mientan en la cara diciendo cosas que no son. Fin del inciso.

-Los Blackberries: Sí, me refiero a esos que te cuelgan de los tobillos y hacen que andes arrastrando los pies. Tienen una obsesión contigo que roza lo anormal. Cuando son amigos son de esos que quieren ir hasta al váter a cagar contigo y no entienden ni de lejos que quieres tiempo para ti, no conciben el hecho de que tengas más amigos, a la mínima de cambio (celosos) te reprochan que no pasas suficiente tiempo con ellos, te exigen más y más. Normalmente suelen ponerse en pedestales que no les corresponden (algo así como que alardean de ser tus mejores amigos pero luego no saben cómo te apellidas). A estos especialmente les tengo un asco..pero un AAAAASCO. Son increíblemente insoportables y si se te ocurre decirles que cambien (ya que su estilo de vida es insostenible) ya te culpan de todos sus males.

….y por último…

-Los “Descartes”: Estos se saltan la parte del “cogito” y van directamente al “ergo sum” o mejor dicho “EGO”. Egoístas, me voy a dejar de eufemismos. Cuando uno es egoísta por regla se te adhieren todo tipo de defectos desde la falsedad, la mentira, la codicia, el ser desagradecido y un insensible que lo único que te importa eres tú mismo… Digamos que la alimentación del Ego no es variada, es siempre lo mismo lo que cambian son los métodos para obtener esos alimentos. Es una persona a la que cabe decirle de todo y nada bueno porque cuando se propone conseguir algo (y digo conseguir…como si fueran objetos o premios) se vale de cualquier arma para ello.

Y ya para acabar, una breve mención a los “Caja de galletitas danesas”!! un nombre muy largo ¿verdad? me refiero a aquellos que son algo por fuera, parece muy bonito, llamativo y delicioso pero cuando lo abres descubres que solo hay hilos enredados. Personas nada sinceras con la mentira por bandera pero que para su cometido (tener galletitas danesas dentro) no sirven, son completamente inútiles y pretenden llenarse (hacer interesante su existencia..) con hilos…un montón de mentiras enredadas que no hay por dónde cogerlas.

Obviamente todo aquello que me gusta es lo contrario a lo que aparece descrito arriba…sea quién sea que lo lea…no se tiene que devanar mucho los sesos.

Chao.

 

 

 

 

 

Espeeeeeraaaa!!!! Cómo olvidar a los “gestálticos”?!?! Estos son, como la teoría psicológica, una suma de todas las partes que he puesto anteriormente. Una especie de co-co-co-combo de mala persona

^-^ Ahora sí…Adew

 

 

El hostal “infernal”

Contra todo pronóstico, aquel hostal situado en el Barrio Rojo de Frankfurt no estaba nada mal. A pesar del entorno, el sitio me quitaba dolores de cabeza, muuuchos dolores de cabeza. Ya para empezar no me tenía que marear pensando en cómo ir a la estación de tren, simplemente estaba al lado (cosa que se agradecía…llego a tener que arrastrar semejantes maletones por medio Frankfurt y vendo mi ropa en medio de la plaza del Emperador Guillermo…) De momento lo único que me producía jaqueca era el cómo iba a hacer pasar tal cantidad de souvenirs por las aduanas sin parecer una contrabandista o lo que era peor… ¿Cómo iba a meterlo todo en la maleta?

Lejos de ponerme a vender ropa me deshice de lo sospechoso: los líquidos. El penúltimo y el último día me eché tal cantidad de champú que la espuma salía por las cuatro esquinas de la ducha que ya de por sí se inundaba en exceso. La pasta de dientes fue la siguiente en caer. Eso era…digno de ver. Parecía que tenía la rabia, eso sí, tenía los dientes tan blancos que como se me ocurriera sonreír de noche “escandilaba” a mis 5 compañeras. Sonrisa profident radioactiva…El resto de mis “enseres femeninos” los fui dejando como si tal cosa por los baño del hostal… A lo mejor le salvé la vida a alguna chica ante la aparición inminente de la “señorita guaticonteya”..Nunca lo sabré.

Antes de llegar al hostal, antes de ni siquiera irme dudé de dónde hospedarme. Estaba ese en el  que al final me hospedé y otro una calle más arriba y relativamente más lejos del Barrio Rojo. Minucias, minucias, minucias…cuando decidí quedarme en este hostel que comento lo hice asumiendo toooodos sus riesgos, incluido el de que me ofrecieran amablemente meterme a prostituta. No iban mal encaminados… en Montera también me reclaman (pero en Alemania cobran más…ñeh)

Primer día! dedicado única y exclusivamente a quemar (sí, sí..quemar) cualquier cosa relacionada con los hipócritas del workcamp, empezando por la camp-leader. Después de haberme calentado las manos un poquito me dirigí a hacer lo que cualquier persona debería hacer en cuanto pise suelo alemán: meterse entre pecho y espalda una salchicha de proporciones épicas. Y encima… hasta arriba de curry. Sí..curry. Les encanta. No sé cómo no han hecho aún un suavizante olor a curry.

Tras verme despojado de mi dignidad al haber engullido ese manjar de dioses me recompuse (o mejor dicho…gatee hasta la puerta) con la idea de pasear y conocer la ciudad (y ya de paso bajar la dichosa “salchichita”) Mapa en mano, olisqueo calle por calle sin tener ni idea de dónde estaba hasta que al fin consigo descifrar la piedra roseta que llevaba por mapa. Tenía la letra tan pequeña que mi lupa necesitaba otra lupa para leer lo que ponía. Viendo que el mapa no me iba a ser de gran ayuda, lo guardé y en ese momento tuve un flashback (de mi ma’) y su historia de la “ley del cubico” que consiste en girar a la izquierda o derecha cuatro veces seguidas. Vamos lo que viene siendo “dar la vuelta a la manzana”. La ley del cubico me llevó ni más ni menos que a un recinto súper vigilado del estado, con un montón de seguratas, banderitas, coches negros y otro porrón de cámaras de seguridad… Y yo paseando tan tranquila con mi mochilica de corazones.  En cualquier instante creía que se iban a abalanzar sobre mí una patrulla entera del servicio secreto (or something) un montón de pavos vestidos de negro, me embutirían en un coche y me “preguntarían” si es que quiero matar a la Merkel. Los alemanes no preguntan…(matan y si eso ya….preguntan después)

Aparte de sentirme como un indefenso conejillo en un coto de caza con mil rifles apuntándole a sus orejillas… aparte de eso…llevaba un empacho de salchicha que no podía con mi vida, así que si me tocaba correr para salvar mi vida…me iba a salvar por los cojones. Lo miraba todo con los ojos como platos …y los tíos me miraban a mí.. (creo que no me había acojonado más en mi vida..es más, vi el powerpoint cutre de mi vida pasar ante mis ojos mientras intentaba andar y no parecer sospechosa) y de la misma forma que entré, salí. Puse cara de trabajar allí, conocerme el sitio de cabo a rabo..paso por delante de los “puertas” to’ segura de mí misma y en cuanto atisbo la puerta me pongo a “andar” como una geisha que es algo así como “necesito ir a baño con urgencia pero sin perder la elegancia”. Fuera al fin…solté una risilla aguda en plan malvada por haberme zafado del servicio secreto ..o lo que es mejor…me libré de correr.

Del subidón de adrenalina que me dio, digerí la salchicha en segundos…estaba de nuevo hambrienta y un olorcillo a patatas fritas me llevaba de nuevo en dirección al centro (pasando por el edificio del estado ese) así que le dije a mi estómago que nanai, que era el primer día y no era plan de acabar detenida. Hasta ahí bien…luego no sabía dónde estaba (Genial…estaba la cosa como para preguntarle a los seguratas) lo único que podía hacer era utilizar mis súper técnicas de orientación. Al estar cerca de la estación de tren descarté las callejuelas así como meterme por cualquier sitio con edificios altos. El tiempo se me echaba encima…tampoco estuve mucho tiempo perdida pero se me hizo eterno. Las calles alemanas me daban una sensación de déjavù y si no llega a ser por el nombre de éstas diría que estaba en un bucle. Me puse más contenta que unas castañuelas cuando oteo el horizonte y diviso territorio putilla. Empezaba a ver a gente con ropa muy extraña, otra con andares bastante dispares y así hasta que la aglomeración de los drogatas y las furcias superaba lo normal. Vi el letrero del hostal, con el de seguridad en la puerta, yo estaba al final de la calle con zombies deambulando en distintas direcciones …fui tan feliz…No le di un beso al suelo por la cantidad de jeringuillas y cosas que había que si no…

Dando saltitos pero al mismo tiempo intentando (inútilmente) insuflar respeto en aquellos seres que me rodeaban me dirigí al supermercado. A uno…allí no sé por qué pero no hay dos supermercados con el mismo nombre. Comprar… había dilapidado casi toda mi fortuna en souvenirs y la cosa no estaba como para comer siempre fuera por lo que compré lo que toda niña-gato compraría en mi situación: Pasta. Pasta para aburrir..(y salchichas..dios qué buenas!). Previamente me había cerciorado de que en la cocina del hostal hubiera todo lo necesario o..literalmente me comía los mocos. Dejé mi tesoro comestible en la nevera común del hostel confiando que la bolsa con la que lo envolví detendría a los golosos. Chocolate con nueces, almendras y caramelo, trocitos de caramelo…chocolate negro… que me regaló una amiga…de Suiza!! Y alguien me lo había mordisqueado!!! Cuando fui a dejar la pasta, la salsa y las salchichas me di cuenta de lo sucedido. Sin exagerar digo que salí, sartén en mano, exigiendo que me devolvieran mi trozo sustraído (rechupeteado o no) era mío y no pensaba escatimar en sartenazos hasta que quedara claro que mi comida no se toca.

No había huevos a rechistarme, un chico se me acercó con cara de estar muerto de miedo mientras yo respiraba, aún esgrimiendo la sartén, como una fiera endemoniada. Me dijo con más pavor que otra cosa que lo mejor era poner bien el nombre y en una bolsa que no se viera lo que hay dentro…Lo dicho, dejé la sartén y metí mi chocolate en 8 bolsas y en cada una de ellas escribí advertencias en inglés y en alemán, todas dedicadas al curiosillo que se atrevió a robarme el chocolate. Recuerdo que en la primera bolsa escribí “Vas a morir” en la segunda “Sé dónde duermes” y así hasta terminar con las ocho bolsas. Después del numerito de la sartén no había huevos suficientes a acercarse a mi comida.

Algo que iba a hacer que se me pasara el cabreo sería cocinar…y digo sería porque no lo fue. Al rato de estar cocinando, cortado las cebollitas, dorándolas, los pimientos, el tomate, cociendo la pasta, asando las salchichas…la cocina iba siendo cada vez más mía y todo lo que eso conllevaba. La gente se arremolinaba a mi alrededor, babeando, viendo como yo removía con esmero la salsa arrabiata más picante que había hecho en toda mi existencia, dándole la vueltecita a todas las salchichitas para que no se quemaran…

Me estaba perturbando considerablemente estar bajo la atenta mirada de tanto animalillo hambriento. La comida es un idioma que todo el mundo entiende, seas del país que seas. Pues medio hostel lo entendió muy bien. Las preguntas indecentes se sucedieron cuando empecé a sacar más de un plato. No sé si es que llevaban sin comer 3 o 4 días pero no se cortaron un pelo en preguntar si les iba a dar. Tampoco sé si es que no estaban presentes cuando me puse a amenazar a todo bicho viviente con una sartén si osaban tocar mis comestibles posesiones. Y ahí estaba yo, con tres platos en las manos y una jauría que olisqueaba cada cosa que había en ellos. Dichos platos no eran solo para mí…Como tuve la suerte de encontrarme con dos personas de habla hispana, decidí celebrarlo a mi manera: cocinando. Mientras Eloy de Cádiz y Cristina de México aguardaban arriba, yo aún tenía que pelearme por salir de la claustrofóbica cocina llena de gente y para colmo procurar que no pereciera por el camino ningún tortelloni “arrabiato” al subir la endiablada escalera de caracol.

Básicamente me hice paso a patadas para conseguir dejar los platos frente a sus respectivos comensales. Aquí mis amigos no se pensaban que les iba a hacer semejante menú sino algo más sencillito y apañao’. Para su sorpresa, cuando querían ayudar en algo ya era demasiado tarde, los cacharros estaban limpios y la cocina recogida. Al dejar los platos en la mesa..aparte de ver como brillaban sus ojitos ante tan delicioso manjar..también noté como la otra mitad del hostal se rompía el cuello para averiguar de dónde venía ese olorcillo celestial. Eso me recordaba a una horda de zombies cuando huelen a un humano y ya no sabía si íbamos a tener que coger nuestros platos y atrincherarnos en nuestras literas. Antes de que me diera cuenta, los dos ya tenían las mejillas llenas de comida. Eloy trataba de pronunciar “qué bueno tá’ ehto shiquilla” y Cris… a Cris casi se le saltan las lágrimas (creo que a medias por el picante) diciendo algo así como “mi madre no se va a creer que me estés cuidando así”. Mientras comíamos (y algunos relamíamos el plato) aún se asomaba algún que otro “caminante” preguntándose si quedaba más…

Nos pusimos las botas…y dejamos con los dientes largos a más de uno. Meow!

Aventurillas entre putillas

Hola hola caracola!!! Como hace mucho que no me paso por aquí a dejar alguna chorradilla escrita…pueeees ya que estoy, vuelvo con una anécdota potente y graciosa como lo es en sí mi vida.

Por fin llega el ultimo día en el gimnasio de Marienbachzentrum. Esa noche se lió pardísima! Es que se untan alemanes con españoles y es fiesta asegurada y si le sumas un mogollón de nacionalidades más pues ya ves! Parte hard! La noche es joven! Pero no para mí, al día siguiente me tenía que dar una pasada de limpiar incunable y tenía que estar descansada.
Bueno yo también me sé divertir por ahí. Dadme un montacargas y un montón de tubitos de neón que con eso ya me desmeleno. Colorful Mina me llamaron Shiny giro decían mientras yo patinaba de una punta a otra del gimnasio con mi montacargas. Claro, ser tan molona agota mucho y una se va a acostar muy pronto. En estas que me acuesto mientras que la fiesta sigue fuera y los chupitos corren como si no hubiera mañana. Convirtieron lo que quedaba de mi lúgubre y vacío cuarto en los lavabos de una discoteca. Entraba todo dios al baño y haciendo demasiado ruido (alguno que otro hacia ruido a propósito ). Como era de esperar, mi humor no era de los mejores. Me atrinchera como pude atascando las puertas con algo que encontré por ahí pero aun aparecían los compañeros molestos por las escaleras de arriba! A regañadientes me quedé durmiendo mientras soñaba que llenaba la escalera de obstáculos para que a los pies de estas se amontonaran compañeros con diversas heridas en la cabeza o medio muertos. Sigue leyendo Aventurillas entre putillas

Partido de Fútbol a la alemana

Bueno, no voy a contar los días que estuve allí uno por uno porque, entre mi forma de escribir y el tiempo que estuve, no acabo nunca. Ya el mal rollito estaba presente, lo intuía, llamadlo “X”, o no, llamadlo mejor “A Mina no le gusta que le nieguen la verdad en la cara”.

Los grupitos ya estaban hechos, muy poco equitativos pero hechos al fin y al cabo. La piñita del Mediterráneo, MI PIÑITA ..eramos 4 –> una chica turca (Gizem) una pareja de italianos (Cristina y Francesco) y yo (Mina) mientras que los otros eran siete u ocho (no me acuerdo, memoria selectiva, me vengo a acordar de lo que me da la gana ¿No? )

El mal rollito empezó con lo típico.. el no decir las cosas a la cara, siempre por la espalda. Si me dices que son cosas de críos pues vale, te lo admito, pero no, eran unas elucubraciones dignas de ser vistas por un psicólogo.

Para los que no me conozcan.. yo hago tonterías como si no hubiera mañana, siempre.. y dio la casualidad de que a los siete u ocho que quedaban o no le gustaban, o no las soportaban, o nos tenían envidia porque nuestro grupito era suuper feliz y nos reiamos con cualquier cosa mientras que los otros siete u ocho taciturnos y asociales trasnochados no hacían más que criticarnos.

Obviamente, esa no era la mejor situación para hacer amigos, pero es que ni siquiera me dejaron intentarlo. No me rayé por eso. Ahora hablo con mi grupo como si fuéramos vecinos. A los ojos de todos (influidos por la rusa..como no) eramos unos inmaduros estúpidos (Nada más lejos de la realidad.. oiga..) así que, sin quererlo casi, les hicimos ver que ni eramos estúpidos ni inmaduros y ya de paso, dejamos mal a los que lo dijeron. Y un claro ejemplo de la efectividad de nuestros actos ante todos fue el partido de fútbol.

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Primera noche en Marienbachzentrum

Después de mi súper contundente desayuno de TRES galletas (parecidas a las príncipe) y estar despierta más de un día y medio…no era persona. No lo era. PARA NADA! Si no recuerdo nada de lo que hice mientras trabajábamos es seguramente porque no era consciente. Nos fuimos a una especie de parque de bomberos pero sin bomberos, desde fuera veías camiones, coches grandes furgonetas.. No sé exactamente como llamarlo en español. Como pude, supliqué algo de cafeína y me dieron una botellita de plástico que ponía “Cola Mix” a mi…mientras tuviera burbujitas para abrirme los párpados y cafeína para animarme…me daba igual..o eso creía. Acerco la botella que contenía lo que yo pensaba que era un divino néctar de los dioses para reanimarme pero NO! Me reanimé, sí, pero no por la cafeína. Era algo parecido a la cocacola pero demasiado distinto.
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Segunda parte de mi Experiencia

Superé ya el mega-reto de permanecer despierta desde las seis de la mañana de un Domingo hasta las seis de la tarde del lunes.. unas 36 horas o.o y aún presumía de lucidez mental. O eso creo.

Había como 10 Haltstelle para el bus.. y me volvía loca cada vez que veía uno venir por la lejanía. A todos los abordaba con ansia y los atontaba con mis absurdas preguntas. Porque ahí.. no se cogía el bus hacia Dittelbrunn. Un señor me dice que es en Rossmarkt. Pues ok, para allá que voy. Dos euros el billete en ese bus, pienso para mi “Estará lejos.. para lo que cuesta, tiene que estar lejos”

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Mi Experiencia en Alemania

Es digna de ser contada. De esto que te crees que vas a acabar en un mundo diferente, futurista y fantástico. Pues más o menos…

Partimos desde el principio, el Aeropuerto de la T4, dificultad number one: Aparcar. Mucho aeropuerto laberíntico pa na’. Una vez allí, segunda dificultad, no morirte de vergüenza mientras andas descalza y dejalichada por medio aeropuerto porque en tus zapatos y tu ropa hay una “amenaza” de bomba. Son solo cremalleras ¬.¬ Algún caso habrá de bombas encontradas en zapatos.. pero ese no es el caso. El caso es que vas arrastrando tus pies cual pulpillo con unos calcetines de plástico azules cantosos como ellos solos.

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Amazon Kindle y su servicio técnico

Ya pa’ empezar. Eso que he escrito como título del post es mentira, como los duendes, gremlins o los esquimales (como en los Simpson). El Servicio Técnico de amazon Kindle NO EXISTE! Hoy mismo he decidido renombrarlo de motu proprio como “Servicio de Ventas” ¿Por qué? Os preguntaréis. O me pregunto, porque esto aun no lo lee ni el tato. Pues porque.. NO arreglan nada! Abogan porque TÚ si tienes TU kindle ROTO y fuera de garantía…..Te compres otro. OHHH qué fácil!! ¬.¬ En serio? Me gasto (bueno, se gastaron para mi) un huevo de pasta hace DOS AÑOS (que eso no es nada de vida para un aparato tan simple como un Kindle) para que ahora me manden a comprarme uno nuevo?! PERO ESTO QUE EEEEEEEES!!!!??? Y lo más bonito de todo, si te compras uno con el fantabuloso descuento.. uh.. la friolera de un 10% , les mandes el kindle roto ¿para qué? No para reciclarlo. NO, lo arregla, (lo que a ti no te quieren hacer? eso mismo) lo recalifican como un kindle SEMINUEVO y con garantía. O lo que viene siendo una PATRAÑA más grande que aeropuerto de Murcia (es un juego de palabras, ambos ejemplos no tienen utilidad alguna)
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Viernes de Cocinitas, Fajitas a gogó

Ayer fue Juernes de amigas, salir un poco, terminar de grabar un corto y algo de pastita barata en Sol. Pero el día de ayer se acabó. No se puede vivir en un sueño. Hoy me despierto (tarde en comparación con otros días, pero por lo menos lo he conseguido) y me veo en la tesitura semanal de comprar, algo de lo que he estado procrastinando toda la semana. COMPRAR!! ese gran enemigo de los fines de semana, menos mal que el carro no lo tenia que arrastrar yo. Y es que cuando compras pasa de todo! : Hay colas alucinantes, tantas que en verano puedes ver los carros en la cola, conducidos por malhumoradas personas a las que se les ha derretido el helado y éste forma un charco en el suelo. Pues hoy, como no es verano, mis pechugas de pollo frescas estabas a punto de ponerse verdes. Menos mal que han abierto otra caja y la turba de gente ansiosa por irse a comer (no más que nosotros) ha podido pasar, pagar y embolsar sus comestibles pertenencias.  El dilema de hoy: “¿Qué comemos?” -Asado (digo yo) -Estoy ya cansado de pollo (me responden) -Ok, pues fajitas (se ve que en ese momento ninguno de los dos hemos caído en la cuenta de que llevan pollo)
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